En aquella épocas cuando uno anda medio picándole a todo lo que se encuentra, los compas y yo nos metimos al grupo de pastoral universitario, donde inmediátamente nos invitaron a unos campamentos en Tapalpa. La cosa prometía ser divertida e inolvidable... lo segundo, si fue.
Debo confesar que yo soy muy maricona, miedosa, cero atlética y que las cosas extremas no se me dan. Sin embargo, llegando al lugar (un cerro en la sierra, hermoso, con crepuúsculos arrebolados como tangamandapio jaja). pues llegando, nos hicieron una dinámica, el comienzo del campo de concentración nazi.
Había que brincar, con la ayuda de gente cargandote, una rama altísima en horizontal, agarrarte cual koala de ella, y dar la vuelta para que la gente te cachara del otro lado. guatafac!!!!! Sin embargo, al caer del otro lado, me sentí felíz de que aquello hubiera terminado... que equivocada estaba!
Los "acertijos" como ellos les llamaban fueron subiendo de tono y de grado de dificultad, aquella rama era un simple juego con lo que después tuvimos que hacer.
La cosa era confiar en que Dios siempre te está cuidando, confiar en ti mismo y confiar en los demás, a costa de arriesgar tu vida literal.
Un día subí una montañita con los ojos cerrados, sube y sube agarrada de la mano de alguien, derrepente, me voltea y me dice "tírare para atras" whaaaat?? noooooo!-grité-.
fulano secreto: Cómo no? es a fuerza!- y tómala que me avienta, volé no se cuantos metros en los qu eobvio vi mi vida pasar en unos segundos, y cuando sentía que ya veía la luz, aterricé en los brazos de mis compañeros que habían construido una especie de cama con sus manos....
Esa prueba, aún era de las más fáciles.
-debes confiar en los demás, en que dios no te dejará caer y en ti- repetían los organizadores....
Me brincaré las mil y un torturas como atravesar un barranquito parada en un cable, manteniendo el equilibrio, así como de circo, caminar con los ojos vendados por el bosque en un laberinto de espinas, y muchas mas que provocaron brazos rotos, piernas, raspones, insolación....
De las peores cosas era la comida, hecha por los mismos alumnos que iban como equipo de cocina, agua de jamaica caliente, embutido de arroz tres días... sobra decir que cero alcohol, celulares, ipods o cualqueir cosa electrónica, solo guitarritas para las lunadas fogateras...
La última, fue lo peor... un muro, de 4 metros de alto, liso por los dos lados, había que pasarlo y los que pasaran, no podía ayudar a los que se quedaban por delante.
Pirámide humana de tres pisos y dos compañeros en la punta estirando la mano para jalarte. Los útlimos se colgaron cualchangos y escalabarn pr los pantalones de los colgados para poder subir...
Confieso que viví días de angustia, miedo, golpes, raspones, hambre, frío porque no había gas... Incomodidad porque se me ocurrió querer colgar una chamarra mojada en la punta de la tienda de campaña y me resbalé y la aplasté y nunca volvió a tener forma de iglú... :S nos aplastaba la cara la lona, aparte de que goteaba por el frío y amanecíamos mojadas....
CONCLUSION.... es todo eso necesario para creer??? creo que creo menos jajajaj.... mejor yo creo solita y confío en todo, así nomas por bonachona, que partirme la mandarina en gajos, el estómago, la piel y tantas cosas mas...
ASí que, crean que Dios está en todos lados, que la gente es buena, que ustedes pueden guardar secretos.. creanlo así nomas, si arriesgar sus vidas!!!!
pd.... y ya les contaré Tapalpa contraataca!! porque esto no es todo amigoooos!!!
xoxo
Zoí
CONCLUSION
Jajajajaja yo creo que tienes razon amiga, no es necesaria la tortura para creer, al final de cuentas la fè es hacia Dios, no a los humanos que podemos ser muy crueles jajajaja xDDD!!!
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